Recogida selectiva de envases ligeros

Recogida selectiva de envases ligeros

Existen dos modelos:

Recogida selectiva en áreas de aportación

En este método se utilizan contenedores de gran capacidad, tipo iglú o carga lateral, que disponen de unas bocas adaptadas para introducir los residuos en la parte superior.

Los contenedores de recogida de envases ligeros se colocan junto con el contenedor azul y el iglú de color verde para el vidrio.

El material que se recoge de los contenedores mediante este sistema suele ser de buena calidad, ya que por su simplicidad dificulta que se produzcan errores a la hora de depositar los residuos.

Recogida selectiva en contenedor de acera

En este caso, los contenedores son más pequeños, de tipo carga trasera; aunque ocasionalmente se utilizan contenedores de carga lateral. Se sitúan junto a los contenedores de basura tradicionales, cerca de las viviendas de los ciudadanos.

Este método es más cómodo para los ciudadanos, por su proximidad, lo que asegura una alta participación, aunque existe cierto riesgo de un mayor índice de "impropios" o materiales que no corresponden al contenedor.

La experiencia de Ecoembes ha demostrado que la existencia de bocas adaptadas a la recogida de envases ligeros tanto en áreas de aportación, como en la disposición de contenedores en acera, favorece la calidad del material recogido. Para los casos de contenedores de carga trasera y carga lateral, el contenedor debería disponer de un cierre que impida la apertura de la tapa, de forma que el modo de introducir los residuos sea a través de los orificios que se encuentran en la cubierta (con diámetros no superiores a los 30 cm).

 

Sistema de carga lateral, el más elegido

 

Sistema de carga lateral, el más elegidoLa elección del sistema de recogida selectiva es una de las decisiones que está resultando más importante para las Entidades Locales, a la hora de poner en marcha un programa de recuperación de residuos de envases. Aspectos tales como la disponibilidad de espacio físico para los contenedores, el sistema de recogida de RSU implantado, la tipología urbanística, las inversiones a realizar o las condiciones de contratación de los servicios de recogida, son determinantes a la hora de dicha elección.

La decisión sobre el sistema de recogida a implantar no sólo tiene influencia en el resultado de la fase de recogida, sino que condiciona el resto de operaciones que integran un programa de reciclado: clasificación, recuperación y, en su caso, reciclado final.

Actualmente, la distribución de los sistemas de recogida implantados en una población de más de 46 millones de habitantes, es la siguiente:

Distribución de los sistemas de recogida

Gracias a la incorporación de mejoras tecnológicas, está siendo posible incrementar la eficiencia de carga de los vehículos aumentando así el rendimiento de la recogida, como sucede con el sistema de carga lateral. La evolución de dicho sistema en los últimos años en millones de habitantes, ha sido el siguiente:

Evolución del sistema de carga lateral en la recogida selectiva

Este objetivo de lograr una mayor eficiencia en el servicio de recogida selectiva es una de las prioridades de todos los agentes implicados: ciudadanos, administraciones y empresas públicas y privadas. El principio de sostenibilidad exige actuaciones eficientes de forma que se destinen los recursos acordes al mejor balance ambiental y económico, y trasladar los recursos prescindibles a otras necesidades.