Gestión eficiente de la energía en las organizaciones

Gestión eficiente de la energía en las organizaciones

Gestión eficiente de la energía en las organizaciones

Hemos podido observar, sobre todo en últimos años, cómo la producción industrial y el consumo energético ha aumentado de forma considerable.

Para poder luchar contra el impacto negativo que esto supone sobre el medioambiente, es necesario que las empresas establezcan, dentro de sus modelos de gestión, medidas de ahorro y eficiencia energética.

Por ello, y con el fin de ayudar a las administraciones y a las empresas a poner en práctica la integración de políticas ambientales y sociales en sus modelos de gestión, hemos desarrollado, junto con el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud, el estudio "Gestión eficiente de la energía en las organizaciones".

Con este estudio, hemos creado una “caja de herramientas” integral que sirve como guía para que las empresas y organizaciones logren mejorar su comportamiento energético, reduciendo y optimizando su energía.

Con esto, pretendemos alertar a las organizaciones de las múltiples acciones que pueden llevar a cabo para hacer una óptima gestión energética, en beneficio de su competitividad y del medio ambiente. Estas acciones propuestas a las organizaciones son:

  • Menor uso de energía en los procesos productivos o procedentes de fuentes renovables.
  • Productos con menor uso de energía en la fabricación y uso posterior.
  • Productos procedentes de procesos que han tenido en cuenta la minimización de emisiones de CO2.
  • Compras de proximidad, medios de transporte de mercancías menos contaminantes, etc.
  • Uso de fuentes renovables para el suministro de calor y electricidad.
  • En el caso del transporte de personas promover el transporte público, adquisición de flotas de vehículos a motor no contaminantes, de tracción eléctrica o, por ejemplo, fomentando el uso de la bicicleta entre los trabajadores y trabajadoras.
  • La generación propia de electricidad con energías renovables en una empresa reduce el consumo de combustibles fósiles y evita los impactos ambientales derivados, como la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera o el empeoramiento de la calidad del aire del entorno.
Guía completa
Resumen ejecutivo