¡Qué corra el agua!

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06 Julio 2017
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¡Qué corra el agua!

Regar zonas verdes con agua regenerada también es economía circular. Precisamente este año el Día Mundial del Agua se celebró con el lema “Aguas residuales, ¿por qué desperdiciar agua?”. Y es un aspecto cada vez más importante en la gestión del agua de las ciudades. Veamos por qué.

Se trata de reducir y reutilizar las aguas residuales pero también de evitar que más del 80% de las aguas residuales retornen a la naturaleza sin ser tratadas o reutilizadas, como está ocurriendo a nivel mundial, explica la Fundación AQUAE.

Y es especialmente importante en las ciudades ya que en 2050 cerca del 70% de la población mundial vivirá en entornos urbanos. Es cierto que las aguas regeneradas se empezaron a utilizar para regar sobre todo grandes superficies como campos de golf, pero cada vez se ha ido extendiendo más este buen hábito para conservar verdes nuestras poblaciones.

Según el Ministerio de Sanidad, las aguas regeneradas “son aguas residuales depuradas que, en su caso, han sido sometidas a un proceso de tratamiento adicional o complementario que permite adecuar su calidad al uso al que se destinan”.

Desde hace ya más de diez años se riegan espacios públicos y privados con aguas regeneradas. Madrid fue una de nuestras ciudades pioneras: en el año 2007 ya se regaban  un total de 295 hectáreas de zonas verdes de la capital como El Retiro, la Casa de Campo, la Fuente del Berro o el parque del Oeste.

Tal es su importancia desde hace tiempo que la reutilización de aguas depuradas está recogida en un Real Decreto (R.D. 1620/2007). El objetivo de su uso no es otro que  aumentar la disponibilidad de los recursos hídricos, como recuerda el MAPAMA.

Desde el punto de vista ambiental, la reutilización de aguas residuales ofrece varios aspectos positivos, que cita la Junta de Andalucía, como: la utilización más racional del recurso hídrico; un mayor grado de depuración del agua finalmente excedente incorporada a los medios acuáticos; reducción de uso de abonos y la recuperación de tierras desérticas.

La reutilización de aguas está prohibida para el consumo humano y usos propios de la industria alimentaria. Tampoco se puede utilizar en instalaciones hospitalarias ni en uso recreativo como agua de baño o torres de refrigeración, por ejemplo. También está prohibido su uso en fuentes y láminas ornamentales en espacios públicos o interiores de edificios públicos.

Así que ya sabes, la próxima vez que camines por un parque en tu ciudad, piensa que es muy probable que sus zonas verdes estén regadas con agua regenerada.

¡Así de sencilla puede ser la economía circular¡

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