La economía circular en España

La economía circular en España

La economía circular es la palabra de moda. Investigadores, emprendedores, administraciones públicas o empresas la han incluido en su vocabulario diario, pero ¿de qué se trata?

Bosque

La Real Academia de la Lengua aún no cuenta con una definición propia para este concepto. No obstante, la Fundación para la Economía Circular se refiere a ella como una estrategia que tiene como objetivo “la producción de bienes y servicios al tiempo que reduce el consumo y el desperdicio de materias primas, agua y fuentes de energía”.

En definitiva, se trata de un sistema de aprovechamiento de recursos donde prima la reducción de los elementos, de ahí que se presente como una alternativa al actual modelo de producción y consumo. Esto es así porque todos los procesos de fabricación de bienes o servicios implican un coste ambiental, no solo a la hora de producir el bien, sino también una vez que acaba su ciclo de vida. Para minimizarlo, la economía circular aboga por la optimización de los materiales y residuos, alargando su vida útil. De este modo se huye del actual sistema lineal de ‘usar y tirar’ y se apuesta por otro basado en la prevención, la reutilización, reparación y reciclaje que permiten dotar a los materiales de una segunda vida.

Para ello es necesario que los productos sean diseñados para ser reutilizados. Es entonces cuando entramos en otro de los nuevos vocablos que se relacionan con la sostenibilidad. Se trata del ecodiseño, una metodología que considera la variable ambiental como un criterio más a la hora de tomar decisiones en el proceso de diseño de los productos; es decir, realizar un diseño que permita reciclarse de principio a fin apoyando la economía circular en España.

Conseguir una Europa que utilice eficazmente sus residuos es el objetivo de todos los que apostamos por la economía circular. Actualmente, Europa genera más de 2,5 millones de toneladas de residuos al año, lo que equivale a unas cinco toneladas por habitante; concretamente 4.984 kg. En el caso de las ciudades, caracterizadas por un estilo de vida que ha evolucionado hacia una sociedad de puro consumo, cada español genera una media de 448 kg de residuos urbanos, es decir, seis veces más que su peso medio.

En este contexto, el Parlamento Europeo ha aprobado una serie de medidas para que se ponga en marcha la economía circular, esa que plantea reutilizar a tirar con el propósito de disminuir el número de residuos generados. Esta hoja de ruta plantea unos objetivos de reciclado que, por ejemplo, en el caso de los envases plásticos se sitúa ente el 55 y 60% en 2025.

La importancia de Ecoembes en la Economía Circular

Con el objetivo de trabajar en pro de la economía circular, en Ecoembes, como organización medioambiental que coordina el reciclaje de envases en España, llevamos más de 20 años apostando por este tipo de estrategia. Trabajamos para alcanzar un modelo de sociedad en la que el reciclaje y la sostenibilidad estén integrados de manera real en el día a día y nos hemos marcado la meta de seguir incrementando la tasa de reciclaje de envases domésticos en España hasta alcanzar el 80% en 2020. Concretamente, en nuestro país, los envases de metal se mantienen como los más reciclados con un 86,9%, seguidos de los envases de papel y cartón (81,1%) y los envases de plástico (69,7%).

Para facilitar esta labor de reciclaje, en 2017 Ecoembes incrementó en 12.893 unidades la red de contenedores amarillos y azules de toda la geografía española, colaboró en más de 8.000 municipios y habilitó 13.300 puntos de reciclaje en festivales de música, hoteles, aeropuertos, centros penitenciarios, hospitales, estadios de fútbol, circuitos y hasta en el Camino de Santiago, en la iniciativa Camino del Reciclaje.

Asimismo, se han firmado convenios con Comunidades Autónomas y Entidades Locales que permiten a más de 47 millones de ciudadanos disponer de 378.272 contenedores amarillos y 212.852 contenedores azules repartidos por toda la geografía española.

Sin embargo, la labor de Ecoembes va más allá de los hogares españoles. También incluye a las empresas, ya que una de sus principales funciones es poner de acuerdo a todos aquellos implicados en el flujo del proceso de reciclado de los envases: empresas que crean los recipientes, ciudadanos que los depositan en los contenedores, ayuntamientos que los recogen y recicladores que los convierten en materia prima; lo que ha permitido crear 42.600 puestos de trabajo.

En este contexto, los últimos datos de Ecoembes revelan que en España se han reciclado más de 1.399.582 toneladas de envases. Además, cada año trabajamos codo con codo con las empresas para promover y poner en marcha acciones de ecodiseño a fin de impulsar todo aquello que tenga que ver con la fabricación de envases más sostenibles, ya sea a través de la reducción de peso o la eliminación de embalajes que no sean necesarios. Sin ir más lejos, desde 2015 a 2017, cerca de 2.200 empresas implantaron 8.639 medidas de ecodiseño. No obstante, si se obtienen cifras desde que comenzamos a trabajar en los Planes Empresariales de Prevención, hace más de 18 años, las medidas de ecodiseño desarrolladas por las empresas adheridas ascienden a 45.166.

TheCircularLab

TheCircularLab en Logroño

Dentro de la apuesta de Ecoembes por la economía circular, en mayo de este año surgió TheCircularLab, el primer centro de innovación sobre esta materia en Europa. Un laboratorio que, mediante investigación colaborativa, estudia, prueba y aglutina las mejores prácticas y líneas de innovación en el ámbito de los envases y su reciclado.

Situado en Logroño, una de las regiones europeas más comprometidas con el reciclaje, TheCircularLab analiza todas las fases del ciclo de vida de los envases: la recepción, diseño e incluso la reintroducción al ciclo de consumo a través de nuevos productos, trabajando en cuatro áreas de investigación muy diferenciadas.

En la primera de ellas, centrada en el desarrollo de los envases del futuro, se evalúa el comportamiento de los mismos y se proponen recomendaciones para emplear no sólo un menor número de recursos, sino también, de recursos sostenibles; hecho por el cual el ecodiseño juega un papel relevante en esta fase.

Para obtener envases más sostenibles, se introducen materiales reciclados en los procesos de producción, de tal modo que se reduzca la huella ambiental de los envases y se incremente su reciclabilidad. Al mismo tiempo se promoverá el consumo responsable y se estudiará cuál es el impacto que estos nuevos envases tienen sobre el ciudadano a nivel de experiencia de usuario o ecoetiquetado, por ejemplo.

La segunda línea de investigación desarrollada en TheCircularLab se centra en el desarrollo de instrumentos que faciliten la separación del reciclaje en el hogar. Hay que tener en cuenta que el ciudadano es un actor fundamental en el proceso de reciclaje y es imprescindible que tenga claro dónde depositar cada residuo.

Bajo esta premisa, TheCircularLab trabaja en la creación de herramientas digitales que ayuden a los ciudadanos a resolver sus dudas a la hora de elegir el contenedor más adecuado para su recipiente. Es lo que podríamos denominar un ‘Siri del reciclaje’. Este se complementará con el diseño de campañas de educación ambiental que aumenten la concienciación y sensibilización de la sociedad en relación al cuidado del medio ambiente.

Además, con el fin de conocer los hábitos y creencias del ciudadano en materia de reciclaje, se creará una plataforma de información social y se desarrollarán soluciones que faciliten la comprensión y aumento del reciclaje.

La aplicación de la tecnología más puntera para los procesos de recogida, selección y reciclado de envases es la tercera línea de investigación que se desarrolla en este centro ubicado en Logroño (La Rioja). Para ello se ha creado ‘Smartwaste’, la primera herramienta de gestión de información que permite analizar datos y mejorar la eficiencia y calidad de los servicios municipales de gestión de residuos urbanos.

En esta misma línea, se buscarán nuevos vehículos que permitan recoger los envases sin que dañen el medio ambiente y se diseñarán contenedores inteligentes, localizados y conectados. Asimismo, se emplearán vehículos híbridos y eléctricos que reduzcan las emisiones y se validarán y analizarán los datos generados en el sistema de recogida con el objetivo de conseguir un verdadero modelo de ciudad inteligente.

Por otro lado, el centro apuesta por incluir una herramienta para calcular el beneficio ambiental que supone la correcta gestión de los residuos. Para ello, se desarrollarán nuevos modelos que trabajen atendiendo a todo tipo de variables, desde su origen, a la tecnología que se ha empleado en su proceso de reciclaje.

La cuarta y última línea de investigación que se llevará a cabo en este centro riojano en los próximos años es la búsqueda de nuevos emprendedores y start-ups que trabajen en el ámbito de la economía circular. Para ello, se ha lanzado un programa destinado a acelerar ideas de negocio relacionadas con la gestión de residuos, la ciudadanía, el reciclaje o el ecodiseño, entre otras propuestas.

TheCircularLab, como punto de encuentro del emprendimiento medioambiental y escaparate de innovaciones de este sector, permite a las empresas que trabajen en su interior utilizar un paquete de herramientas con el que validen su idea y comprueben la generación de valor entorno a su servicio y/o producto. Por otro lado, también ofrece un punto de encuentro para dar visibilidad los nuevos productos, posibilitando el desarrollo de sinergias.