Reciclapedia

¿Qué es la biodiversidad, el cambio climático o una planta de selección? Todo esto y más lo encontrarás en las definiciones de nuestro diccionario de términos asociados al reciclaje y al medio ambiente.

Filtra por letra
Envase

Acción y efecto de envasar. Recipiente en el que se conservan y transportan ciertos géneros. Aquello que envuelve o contiene artículos para conservarlos o transportarlos.

Envoltorio

Cosa o cosas envueltas. Envoltura o capa exterior que cubre natural o artificialmente una cosa. Cualquier material que encierra un artículo para preservarlo, tenga envase o no. Un envase puede contener varios envoltorios.

Fibra

Es todo material compuesto de filamentos y susceptible de ser utilizados para componer telas o láminas mediante tejido u otros procesos físicos o químicos. En el caso del papel, las fibras son naturales, procedentes de la celulosa de los árboles u otros vegetales, como el algodón, lino, etcétera.

Granza

Viene del latín “grandia”, que significa “grande”. El diccionario de la lengua lo define como carbón mineral lavado y clasificado con un tamaño reglamentario entre 15 y 25 mm o como los residuos de los cereales cuando se avientan o los desechos del yeso o de cualquier metal. Este término se utiliza para hablar en reciclaje de los pedazos de plástico obtenidos tras recoger los plásticos en envases, triturarlos, lavarlos y reducirlos a un tamaño pequeño para su manipulación y fundición.

Hábito

Aunque ya se sabe que el “hábito no hace al monje”, también es cierto que a las personas que reciclan “por sus hábitos las reconocerás”. Porque eso, un hábito, además de la vestimenta religiosa, es una costumbre, un comportamiento que una persona –así como animal o colectividad– repite regularmente. Y de eso se trata, de coger el hábito de separar para reciclar.

Huella ecológica

Si hubiera una competición mundial entre países para saber cuáles hacen más o menos daño al medio natural, la huella ecológica sería algo así como el número de goles que le cuelan al planeta… Calcularla no es cosa fácil, pero viene a ser todo el terreno (pastos o mar) necesario para producir el alimento (vegetales, ganado, pesca) y todos los bienes que consume su población, además de la contaminación que supone producirlos o transportarlos. Esta cifra varía si los países ponen medidas para reducir la contaminación, para promover las energías reciclables, para mantener el agua limpia y para hacer que cada persona se haga responsable de sus consumos y no derroche. También se puede hablar de huella ecológica por persona, que es la que produce un solo individuo. Actualmente, se calcula que consumimos una media de 2,7 hectáreas por persona y eso significa que no tenemos el terreno que se necesitaría para que lo que consumimos se repusiera. Así que estamos consumiendo más recursos y produciendo más residuos de los que el planeta puede generar y admitir.

Impacto ecológico

Es el resultado de la actividad de los humanos sobre el planeta. Todo lo que hacemos tiene unas consecuencias como el desgaste, la degradación o incluso la extinción de algunas especies de animales y plantas. Estas consecuencias pueden ser graves, a menos que tengamos cuidado de reponerlo o de utilizarlo dando tiempo a que vuelva a reponerse naturalmente. La ecología es precisamente la ciencia encargada de medir este impacto y alertarnos para reducirlo a los límites que puede soportar el planeta. 

Impropio

Del latín, “impropius”. Que no tiene las cualidades que convienen a unas determinadas circunstancias. Ajeno a alguien o a algo, extraño a ello. Aunque cada vez reciclamos más envases, también es cierto que una parte de los residuos del contenedor amarillo son impropios que dificultan el proceso de reciclaje.

Lata

Envase hecho de hojalata. La hojalata u hoja de lata es una lámina de hierro o acero, estañada por las dos caras. Es curioso que se use el término lata para referirse a algo que es un fastidio o que causa molestia o hastío.

Materias primas

Son todos los elementos de la naturaleza que empleamos y transformamos en bienes para alimentarnos, cobijarnos, vestirnos y hacernos la vida más cómoda. Utilizamos todo tipo de materias primas, desde las vegetales que sacamos de las plantas (una flor, un árbol…) hasta las de origen animal, obtenidas de la ganadería, minerales (hierro, oro…), líquidas y gaseosas (agua, aire) y fósiles (petróleo y gas natural). A veces se necesitan distintas materias primas para conseguir un producto, que es una materia elaborada.

Páginas