La Xunta de Galicia y el Concello de Santiago de Compostela dan un paso más para impulsar la correcta separación de residuos en la ciudad
- La actuación se desarrollará en El Restollal y Castiñeiriño mediante un proyecto piloto orientado a aumentar la participación ciudadana y favorecer la correcta separación de residuos.
- Incluye el cierre progresivo de alrededor de 55 contenedores de fracción resto para impulsar el uso de los contenedores específicos.
- La iniciativa irá acompañada de la campaña “Cada cousa no seu sitio”, desarrollada en colaboración con Ecoembes, con acciones informativas, de acompañamiento y refuerzo hasta final de año.
La Xunta de Galicia, el Concello de Santiago de Compostela y Ecoembes, la organización que impulsa la transición hacia la economía circular en el ámbito de los envases, apoyando a las empresas y al conjunto de la sociedad, ponen en marcha una nueva iniciativa para impulsar la correcta separación de residuos en la ciudad, con el desarrollo de un proyecto piloto de alta aportación en las zonas de El Restollal y Castiñeiriño.
La actuación contempla el cierre progresivo, a lo largo del mes de julio, de las tapas de alrededor de 55 contenedores de fracción resto (grises). Con esta medida, se busca favorecer una mejor separación en origen, impulsando el uso de los contenedores específicos y contribuyendo a aumentar la aportación de envases en el contenedor amarillo, al tiempo que se mejora la calidad de los residuos recogidos.
Esta iniciativa forma parte del trabajo conjunto que la Xunta de Galicia, las entidades locales y Ecoembes vienen desarrollando para seguir avanzando en la recogida selectiva y facilitar cambios reales en los hábitos de reciclaje de la ciudadanía, contribuyendo a construir un sistema más eficiente y adaptado a las necesidades del territorio.
Un proyecto piloto basado en la cercanía con el ciudadano
Para facilitar la adaptación de la ciudadanía al nuevo sistema, el proyecto se apoya en la campaña “Cada cousa no seu sitio”, una iniciativa que se desarrollará entre los meses de julio y diciembre y que pone el foco en la información clara, el acompañamiento directo y el refuerzo de hábitos a lo largo del tiempo.
En una primera fase, durante el mes de julio, la iniciativa se centrará en explicar a la ciudadanía el funcionamiento del nuevo sistema y sus beneficios, antes de la implantación del proyecto in situ. Para ello, se realizarán envíos postales a viviendas y asociaciones vecinales con una carta del Concello, material didáctico sobre el uso de los contenedores y la tarjeta necesaria para la apertura de los contenedores grises, además de la instalación de espacios publicitarios y cartelería en zonas de alta visibilidad y la difusión de un vídeo explicativo dirigido a los colectivos del barrio.
Tras este primer momento, a partir de septiembre, se desarrollará una segunda fase orientada a acompañar a la ciudadanía durante la implantación, resolviendo dudas y facilitando una correcta adaptación. En este periodo se llevarán a cabo acciones a pie de contenedor con educadores ambientales en los horarios habituales de depósito de residuos, talleres con colectivos vecinales, instalación de pegatinas informativas en los contenedores y acciones de sensibilización en los barrios a través de puntos informativos. Además, se reforzará la comunicación mediante contenidos digitales y vídeos con testimonios de vecinos que permitan evidenciar el cambio positivo.
Por último, entre los meses de octubre y diciembre, el proyecto entrará en una fase de refuerzo y consolidación de los hábitos adquiridos, con acciones periódicas en las áreas de contenedores para seguir acompañando a la ciudadanía, la realización de encuestas de seguimiento para conocer su percepción sobre el sistema y la celebración de jornadas participativas bajo el nombre “Día do Barrio Sostible”. Este proceso culminará con la elaboración de un informe final y un vídeo resumen que recogerán el desarrollo de la iniciativa y sus principales resultados.
Hacia un modelo más eficiente y de mayor calidad
Con este proyecto, Santiago de Compostela avanza hacia un modelo en el que se busca incrementar la cantidad de residuos reciclados, además de mejorar su calidad, un aspecto clave para garantizar la eficiencia del sistema y avanzar hacia los objetivos de economía circular.
La experiencia permitirá evaluar el impacto de este tipo de soluciones en el entorno urbano y sentar las bases para su posible extensión a otras zonas, reforzando así el compromiso conjunto de administraciones y ciudadanía con el reciclaje.